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Duarte, intolerante con la prensa de Veracruz

Publicado el 16 Jun 2015 04:18 pm
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20150616_115232Noé Zavaleta/Proceso.com.mx/

Por segunda ocasión, esta madrugada fue robada la placa en memoria de la corresponsal de Proceso en Veracruz, Regina Martínez Pérez.

La placa de latón, en bordes dorados y fondo negro, había sido colocada 28 de abril pasado, cuando se cumplieron tres años del homicidio de Martínez; de esa forma, los reporteros conmemoraron el día de la Libertad de Prensa.
La primera vez que fue robada la madrugada del 8 de mayo. El objeto fue arrancado de la Plaza Lerdo. Los responsables debieron llevar herramienta, pues la placa fue sellada con cemento blanco.

La placa fue colocada nuevamente, con recursos de reporteros de Veracruz, el 9 de junio. Fue robada hoy en la madrugada. El gobierno no ha emitido una postura al respecto.

Apenas ayer, el gobernador Javier Duarte desayunó con reporteros afines a su gobierno y les expresó que su administración era “tolerante” a la crítica.

El retiro de la placa coincide con las amenazas que sufrió el fotoperiodista de Proceso Rubén Espinosa y el editor en jefe de Imagen del Golfo, Roger Martínez.

El viernes pasado, Espinosa decidió abandonar Veracruz, luego de que sujetos armados monitorearan su trabajo y lo siguieran hasta su casa para tomarle fotografías.

Rubén Espinosa condenó el retiro de la placa de la “Plaza Regina Martínez”: “Es una forma abierta de la represión, es una forma de querer acallar a los disidentes, así nos ven en el Estado. Creemos que es una necedad tonta. Los periodistas independientes creemos que Regina Martínez hizo mucho por Veracruz, era un homenaje para ella, pero en el Estado lo ven así, lo ven como una ofensa, la placa era una agresión para ellos, para el gobierno, creemos que nos vieron como delincuentes por colocar la placa”.

En la misma plaza, reporteros de Jalapa protestaron hace un par de meses por el homicidio del reportero de Crónica de Tierra Blanca, Armando Saldaña, el duodécimo periodista asesinado durante el sexenio de Javier Duarte.

Apenas el mes pasado, el director del semanario Proceso, Rafael Rodríguez Castañeda, envió un mensaje al gobernador Javier Duarte en el marco de la Feria Internacional del Libro Universitario (FILU): “No les creemos, no les creemos, no les creemos”, en alusión al resolutivo que la extinta Procuraduría General de Justicia (PGJ) –hoy Fiscalía General del Estado- dio sobre el caso Regina Martínez, que sostiene que el móvil del crimen de la periodista fue robo con tintes pasionales.

En mil 144 días, el gobierno de Duarte y la Fiscalía General del Estado han sido incapaces de resolver el caso, pues sólo uno de los dos presuntos asesinos, Jorge Antonio Hernández “El Silva”, está en prisión, mientras que José Adrián Hernández Domínguez “El Jarocho” continúa prófugo.

Periodistas de Veracruz coincidieron con el fotoperiodista de Proceso, Rubén Espinosa, en que la nueva placa pudo ser “despegada” por empleados del gobierno de Duarte.

Juan David Arcos, columnista del portal digital Letra Negra, señaló que con el “robo” de la placa de la “Plaza Regina Martínez”, el gobierno de Duarte pretende “acallar” la libertad de expresión, pero también la libertad de manifestación.

“La volvieron a hacer, y aunque el gobierno se deslinde, ahí están las cámaras de video. Podemos responsabilizar, de esta nueva agresión, a los gatos del gato, de quienes mandan en gobierno del Estado”, dijo.
Entre el gremio reporteril ya comenzó la recolección de firmas para llevar ante el cabildo jalapeño la solicitud formal de nombrar a la plaza Lerdo, “Plaza Regina Martínez”.

Periodistas también pide que se instale un “memorial” de comunicadores asesinados en el sexenio de Javier Duarte de Ochoa. 

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